Bolsas de café para hostelería: qué necesita saber un tostador
Share
Vender café a un tostador individual es muy distinto a venderlo a un bar, un restaurante o una cadena de cafeterías. El canal de hostelería tiene necesidades específicas que afectan directamente al formato, el tamaño y las características de la bolsa. Te lo explicamos.
El formato de 1 kg es el rey en hostelería
En hostelería, el café se consume en grandes cantidades y de forma continua. El formato de 1 kg reduce el número de envases, simplifica el almacenaje y abarata el coste por kilo de café. Es el formato de referencia para este canal.
¿Y el formato 500 g?
El 500 g tiene su hueco en hostelería para establecimientos más pequeños o para cafés de especialidad de alta rotación donde se quiere mantener la frescura abriendo una bolsa cada pocos días.
La válvula es igual de importante
Aunque en hostelería el café rota rápido, la válvula desgasificadora sigue siendo necesaria para poder envasar recién tostado y garantizar que el café llega en perfectas condiciones al establecimiento.
La imagen también importa en hostelería
Cada vez más bares y cafeterías de especialidad exhiben las bolsas de café en el mostrador o en la barra. Una bolsa bien diseñada con tu marca refuerza la imagen del establecimiento y genera conversación con los clientes.
Pedidos recurrentes y stock siempre disponible
La hostelería no puede quedarse sin café. La fiabilidad en el suministro es tan importante como la calidad del producto.
Personalización para diferenciarse
Si vendes a establecimientos que quieren su propia marca de café, las bolsas personalizadas desde 1.000 unidades son la solución. Cada vez más cafeterías y restaurantes quieren una bolsa con su logo para vender café de tostador propio o de marca blanca.
¿Vendes a hostelería y quieres optimizar tu packaging? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a elegir el formato ideal.